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Cerrado por defunción

Hoy se me ha muerto la poesía.
No se ha muerto. Me la han matado.
Ha habido gotas que colmaron el vaso,
pequeñas, pero vinieron tras bañeras
y baldes de agua fría que lo rebosaron.

Quizás será la poesía, como decía mi amiga Lídia
en una tarde lluviosa de otoño muchos años de
olvido ya pasados, unas gafas que me pongo para
ver lo hermoso de la vida.

Unas gafas que me pongo para ignorar la maldad y
la mala leche, abundantes y ubicuas, si decir así se quiere.
Para no ver lo mezquino y lo sordo del sistema,
que a unos pisotea y a otros jalea.
Para no ver la falta de gestos y de afecto,
la frialdad del vecino, y la peor sordera del amigo.

Unas gafas que me pongo para no ahogarme de pena,
de luto y en la mierda en que se ahoga esta sociedad enferma.

No niego que puedo encontrar diez personas justas para salvar Sodoma,
pero ando con la mano en la cartera para que no me la vuelen,
reviso cada factura para reclamar antes del próximo jueves,
y vigilo mi bici por si se desboca bajo las piernas de un hijo de Gomorra.

Hoy no tengo ganas de bachata de letra romántica,
solo me anestesio con música clásica,
con problemas de matemáticas,
con Borges, Cortazar y cualquier cosa abstracta.

Hoy me siento un idiota
que cantaba con su guitarra a solas,
que con sus gafas de poesía
creó un amor que solo existe en verso,
sin querer ver la simple realidad,
la estricta realidad,
la vana futilidad,
y el sólido vacío que me separa.

Separaciones

Me separas de ti enviándome a mi extremo de la cama
y no me dejas seguirte a tu sueño abrazado a tu espalda,
y lo soporto velando la oscuridad de tu silueta de la noche hasta el alba,
Me separas de ti en el silencio del agua caliente de la mañana
mientras lo escucho con envidia desde las sábanas,
y lo soporto esperando la ceremonia fugaz con que se viste tu silueta delgada ,
Me separas de ti bajo el sol de la mañana
dejándome un solo beso cuando corres a tu rutina diaria,
y lo soporto sintiéndome afortunado poseedor de la sonrisa de tu luz dorada,
Me separo de ti cuando discutimos,
nublándonos la razón, la alegría y la velada,
y lo soporto queriendo que mis manos hagan las paces sobre tu espalda,
Me separo de ti cuando queremos olvidarnos,
descosiendo uno a uno tantos recuerdos que sin ellos ya no hay memoria,
y lo soporto sabiendo que con tiempo convertiremos la roca en barro para crear belleza,
Pero ahora te quieres separar de mí,
dejarte llevar por otros mundos lejanos
y no podría ir ni siquiera cambiándome por ti,
y no habría ni belleza, ni paz, ni luz, ni alba, ni oscuridad,
ni suficiente corazón, para vivir a esa distancia de tu sonrisa,

No, no te dejo ir.

Despertares

Entre la poca luz y la aun oscura sombra pasa una silueta silenciosa,
trata de no hacer ruido pues me cree dormido,
pero hay algo en mi ser conectado a esas formas delgadas
que me avisa de que ya está despierta.

Trato de grabarla bien durante los breves segundos en que atraviesa el espacio
camino de un retiro en soledad en la mañana aun no estrenada,
el reino prohibido donde las aguas templadas
tienen privilegios sobre ti que yo no tengo,
así que mi memoria te hace pasar una y otra vez por mis ojos cerrados
para recordar la piel y el rostro que tanto amo.

Pastillas para no recordar

Ojala estuvieran inventadas, pero creo que aun habrá que esperar para tener pastillas para que pudieras olvidar.
Y yo, que no puedo nunca estarme quieto, necesito hacer algo mientras las inventan.
Y no tengo muy claro cómo se olvida porque yo tampoco consigo olvidar. Quizás esté más a mi alcance hacer pastillas para el futuro, o tal vez pastillas para la esperanza. Quizás repitiendo cinco veces cada gesto de ternura o quizás setenta veces siete sea suficiente.
Quizas el futuro sea la mejor pastilla para no recordar…

No somos perfectos, ya lo sé

Me dices siempre que si no somos perfectos,
que si te idealizó y me enamoro de un ideal.
Y todo eso ya lo sé…
Ya sé que tenemos montones de defectos,
Pero eso es lo que nos hace perfectos,
Porque no necesitamos diosas ni héroes para amar,
Nos basta con limitados seres humanos con todos sus defectos para amarlos sin saber cómo nos cabe tanto amor en nuestros pequeños y limitados corazones.
Me basta contigo, con tu cansancio perenne, con tus pequenas manías difíciles de explicar, con las marcas del día impresas rojo sobre piel,
Con el sueño de la noche clavado  como un bostezo en tu garganta y el cansado corazón,
Con tu corazón  tierno que a veces me esconde una sonrisa y la deja para otro día,
Con tu ternura inmensa que se resiste por si las dudas de no se sabe que pasará,
Con tu inmenso deseo podado por mis errores,
Con tu deseo de ser libre y volar a tiempos mejores.
Con todo eso y libre de no quererte, aun así te quiero.
Porque quiero a tus defectos, tanto como te quiero a ti.

Cuando te abrazo

Cuando mis brazos rodean tu delgado cuerpo
y lo estrechan contra mi pecho,
me parece que los átomos de la materia de nuestros cuerpos
se atraen con una fuerza misteriosa
que ni todas las supernovas del universo podrían igualar.
Cuando te abrazo sin dejarte escapar,
quiero fusionar tu materia con la mía
de una forma que ni el sueño ni el alba puedan separar.
En estos momentos me siento egoísta,
porque no puedo ser a la vez yo y vivir dentro de tu cuerpo para siempre.
Y tendría que convertirme sólo en aire
para poder vivir eternamente dentro de ti,
inflando tus pulmones,
alimentando tus células,
jugando con tus recuerdos,
viajando por tu sangre,
sin este final tan triste que es separar nuestras pieles
cuando por fin te quedas dormida.

Espejismos

Ayer por la noche tuve un sueño
o quizás era un espejismo.
Por un momento estábamos en tu cama,
como en otros tiempos.
Pero había algo distinto,
y la tristeza flotaba en el ambiente,
yo miraba sentado desde fuera de la sábana,
y tú, herida en tu espalda, tu corazón y tu esperanza
parecías derrotada.

Y yo, qué iba a hacer sino verte como eres,
bastante menos que un ideal,
bastante metida en la realidad.

Por una noche no eras la sonriente princesa que me invento contigo.
Aquella a la que le escribo las palabras más fogosas,
a la que le imagino las noches más dichosas.

Pero para tí, la derrotada y doliente, la necesitada,
la que esta noche no tiene la carita de rosa ni ostenta curvas hermosas,
la que yace doblada de dolor y angustia,
para ti brota el magma más cálido que hay en mi volcán de ternura,
para ti hay un abrazo de consuelo y un pañuelo para enjugar tus lágrimas,
para ti sigo quemando en el altar mi fidelidad más infructuosa,
para ti sigo esperando el regreso de tu esperanza.

Por una noche soñé con un espejismo,
y mañana la vida seguirá su camino.

Hombres y Mujeres

Hombres y Mujeres son dos sustancias misteriosas.
Si se dejan en dos probetas en esquinas opuestas
se escapan y reptan lejos de su confinamiento
atraviesan laboratorios y desiertos,
y se buscan hasta estar juntas.

Mezcladas y sometidas a gran presión
unas veces se separan, otras explotan
y las muchas saltan por los aires
dejando sus proyectos por los suelos.
Pero en algunas ocasiones se funden
y se unen y forman otra sustancia
de la que están hechos los sueños.
Destilada y refinada cura todos los males.
Las soledades, los desempleos, las vanidades
y hasta las rozaduras de tus sandalias.
Resiste el tiempo y el fuego,
no se oxida en presencia de egoísmo,
ataques de furia ni de cuento,
ni siquiera del más salvaje capitalismo.
Analizada por obstinados científicos,
no comprenden su mecanismo.
Presente en corazones envejecidos,
pero tan sólidamente enamorados
quizás forme nuevos soles medianos

cuando el universo ya casi se haya enfriado.

Como decir

Cómo decirte que estás equivocada,
que no somos defectos ni errores,
que no somos espectros de madrugada,
que no somos hijos del destino de los dioses.

Que somos luz, viento y risa
que somos tierra fuerte y hambrienta de semillas
que somos dueños de nuestra prisa
que haremos una vida sin pausa

que somos herederos de titanes
que se rebelaron contra dioses inefables
que cambiaron la lluvia y las nubes
que dejaron paso a una cama de flores

sigues siendo el tic tac de un corazón calmado
la fuerza de un roce casual de tu mano
mi cabeza de noche en tu regazo
el frio que rodeado con mis brazos se disuelve

Pero ahora no es solo tiempo de amar con pasión
es tiempo de entregar con decisión
es tiempo de cambiar sin piedad
es tiempo de crecer sin edad
es tiempo de morir para amar
es tiempo de renacer para estar
contigo.

El silencio se ha callado

El silencio de mi casa se ha callado,
al colgar el teléfono, al cesar tu voz,
no ha venido mi temido silencio.

Aguzo los oidos y ya no está,
se ha ido ese vacío molesto.
Y es tu voz la que llega para instalarse.

Tu voz callada pero suave en mi mente,
con la que ya no lucho para que me quiera,
se ha posado en un rincón de mi cerebro.

Suave mariposa que roza mis ideas,
las acaricia una tras otra
y las ilumina con un sol de arena,

Ya no me rebelo cuando me hablas,
mis neuronas ya no te replican nada,
porque ahora ya ves cómo pensaban.

Ahora tu voz son mi pisadas,
son mis tristezas y alegrías,
ahora tu voz son más de mil compañías.

tu voz me recuerda que aun hay alegría,
aun sobra tiempo de vivirla
y quedan más de cien días.

Tu voz sin tus labios es también un regalo,
tu voz sin tus ojos no es menos que hermosa
tu voz sin tu sombra no tiene por qué saber a limosna.

El silencio se ha callado
y por fin escucho tu voz en mis labios,
y si me paro hasta tu corazón a mi lado.

Pero no me paro demasiado
para no buscar ecos de tu latido,
ni el calor de tu piel,
ni la humedad de tus besos.
Ni el fruto de tu vientre
siempre sagrado entre mis manos,
y tus ojos en mis ojos,
Amén.