Despertares

Entre la poca luz y la aun oscura sombra pasa una silueta silenciosa,
trata de no hacer ruido pues me cree dormido,
pero hay algo en mi ser conectado a esas formas delgadas
que me avisa de que ya está despierta.

Trato de grabarla bien durante los breves segundos en que atraviesa el espacio
camino de un retiro en soledad en la mañana aun no estrenada,
el reino prohibido donde las aguas templadas
tienen privilegios sobre ti que yo no tengo,
así que mi memoria te hace pasar una y otra vez por mis ojos cerrados
para recordar la piel y el rostro que tanto amo.

Pastillas para no recordar

Ojala estuvieran inventadas, pero creo que aun habrá que esperar para tener pastillas para que pudieras olvidar.
Y yo, que no puedo nunca estarme quieto, necesito hacer algo mientras las inventan.
Y no tengo muy claro cómo se olvida porque yo tampoco consigo olvidar. Quizás esté más a mi alcance hacer pastillas para el futuro, o tal vez pastillas para la esperanza. Quizás repitiendo cinco veces cada gesto de ternura o quizás setenta veces siete sea suficiente.
Quizas el futuro sea la mejor pastilla para no recordar…

No somos perfectos, ya lo sé

Me dices siempre que si no somos perfectos,
que si te idealizó y me enamoro de un ideal.
Y todo eso ya lo sé…
Ya sé que tenemos montones de defectos,
Pero eso es lo que nos hace perfectos,
Porque no necesitamos diosas ni héroes para amar,
Nos basta con limitados seres humanos con todos sus defectos para amarlos sin saber cómo nos cabe tanto amor en nuestros pequeños y limitados corazones.
Me basta contigo, con tu cansancio perenne, con tus pequenas manías difíciles de explicar, con las marcas del día impresas rojo sobre piel,
Con el sueño de la noche clavado  como un bostezo en tu garganta y el cansado corazón,
Con tu corazón  tierno que a veces me esconde una sonrisa y la deja para otro día,
Con tu ternura inmensa que se resiste por si las dudas de no se sabe que pasará,
Con tu inmenso deseo podado por mis errores,
Con tu deseo de ser libre y volar a tiempos mejores.
Con todo eso y libre de no quererte, aun así te quiero.
Porque quiero a tus defectos, tanto como te quiero a ti.

Cuando te abrazo

Cuando mis brazos rodean tu delgado cuerpo
y lo estrechan contra mi pecho,
me parece que los átomos de la materia de nuestros cuerpos
se atraen con una fuerza misteriosa
que ni todas las supernovas del universo podrían igualar.
Cuando te abrazo sin dejarte escapar,
quiero fusionar tu materia con la mía
de una forma que ni el sueño ni el alba puedan separar.
En estos momentos me siento egoísta,
porque no puedo ser a la vez yo y vivir dentro de tu cuerpo para siempre.
Y tendría que convertirme sólo en aire
para poder vivir eternamente dentro de ti,
inflando tus pulmones,
alimentando tus células,
jugando con tus recuerdos,
viajando por tu sangre,
sin este final tan triste que es separar nuestras pieles
cuando por fin te quedas dormida.

Espejismos

Ayer por la noche tuve un sueño
o quizás era un espejismo.
Por un momento estábamos en tu cama,
como en otros tiempos.
Pero había algo distinto,
y la tristeza flotaba en el ambiente,
yo miraba sentado desde fuera de la sábana,
y tú, herida en tu espalda, tu corazón y tu esperanza
parecías derrotada.

Y yo, qué iba a hacer sino verte como eres,
bastante menos que un ideal,
bastante metida en la realidad.

Por una noche no eras la sonriente princesa que me invento contigo.
Aquella a la que le escribo las palabras más fogosas,
a la que le imagino las noches más dichosas.

Pero para tí, la derrotada y doliente, la necesitada,
la que esta noche no tiene la carita de rosa ni ostenta curvas hermosas,
la que yace doblada de dolor y angustia,
para ti brota el magma más cálido que hay en mi volcán de ternura,
para ti hay un abrazo de consuelo y un pañuelo para enjugar tus lágrimas,
para ti sigo quemando en el altar mi fidelidad más infructuosa,
para ti sigo esperando el regreso de tu esperanza.

Por una noche soñé con un espejismo,
y mañana la vida seguirá su camino.