Espejismos

Ayer por la noche tuve un sueño
o quizás era un espejismo.
Por un momento estábamos en tu cama,
como en otros tiempos.
Pero había algo distinto,
y la tristeza flotaba en el ambiente,
yo miraba sentado desde fuera de la sábana,
y tú, herida en tu espalda, tu corazón y tu esperanza
parecías derrotada.

Y yo, qué iba a hacer sino verte como eres,
bastante menos que un ideal,
bastante metida en la realidad.

Por una noche no eras la sonriente princesa que me invento contigo.
Aquella a la que le escribo las palabras más fogosas,
a la que le imagino las noches más dichosas.

Pero para tí, la derrotada y doliente, la necesitada,
la que esta noche no tiene la carita de rosa ni ostenta curvas hermosas,
la que yace doblada de dolor y angustia,
para ti brota el magma más cálido que hay en mi volcán de ternura,
para ti hay un abrazo de consuelo y un pañuelo para enjugar tus lágrimas,
para ti sigo quemando en el altar mi fidelidad más infructuosa,
para ti sigo esperando el regreso de tu esperanza.

Por una noche soñé con un espejismo,
y mañana la vida seguirá su camino.

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